dimecres, 22 de febrer del 2017

Són animals, no acròbates ni pallassos


El meu article publicat al Diari de Girona el 21/02/17




La polèmica suscitada aquests dies per l’ús de gats i gossos en el Festival Internacional del Circ de Figueres no ha estat entesa igual per a tothom. Algunes persones han trobat divertit que uns gats facin equilibris en públic entre dues barres a les ordres d’una ensinistradora o que uns gossos ballin, nerviosos, sortits de la perruqueria i algun fins i tot del tint. D’altres han vist ferida la seva sensibilitat en empatitzar amb uns animals que estan sent utilitzats com a 'artistes'. Ja poden anar explicant contes xinesos: que si els gats han estat rescatats del carrer –ningú que rescata un gat del carrer ho fa per viure a costa seva-, que si els tenen en unes condiciones immillorables amb un camerino sencer per ells sols.... però això no és normal.

No es discuteixen tant les condicions en que els tenen, sinó simplement l'ús de gats i gossos en espectacles de circ. Impropi d'un país i una ciutat que vol ser moderna. I que ho justifiquin dient que “els animals actuen a base d’anar-los premiant” i es quedin tan amples, fa pensar i reflexionar. Ja m’agradaria saber què hi diu aquí un etòleg. Però tampoc cal anar tan lluny, n’hi ha prou amb el sentit comú. El 2017 ningú entén que es facin servir animals per fer espectacles de circ. Una societat sensible tracta als seus animals amb cura i respecte, no com a objectes per divertir-se. El director del circ argumentava al Telenotícies de TV3 que els tenen ben cuidats: Només faltaria!!! És que llavors estarien cometent un delicte! Parlem de sensibilitat, de benestar, de respecte, de dignitat i de conscienciació. Si ens falla tot això, què ens queda com a societat?

Però això no es tot. Aquesta mateixa persona va arribar a dir que els exercicis que els fan fer als gats no són excepcionals sinó que “són coses que fan en el seu dia a dia”: Gats arrosegant-se per les aixelles per unes barres paral·leles, que com tothom qui té gats sap, és el que fan cada dia només despertar-se... Es pot tenir menys credibilitat???

Si el projecte del museu del circ volia eixamplar la seva base de suport, aquest ha estat un error imperdonable. No es pot promoure un projecte i, en un moment crucial per defensar-lo i sumar complicitats, ferir la sensibilitat d'una part de la societat. Gran o petita, és igual. Però el projecte ha perdut suports, segur. I encara són a temps de corregir-ho, almenys pel que fa a la qüestió animalista. En comptes d'amenaçar amb querelles que no tenen cap recorregut, que rectifiquin, es comprometin a no tornar a repetir aquest tipus de funcions i, sobretot, assumeixin amb total garanties que ni a la casa Nouvilas ni a enlloc no hi veurem mai més cap animal fent el 'pallasso' ni l'acròbata. Que per això el circ té els de carn i ossos, que són els que ens fan riure i emocionar de debò.

Magda Pujol, periodista 
 

dimarts, 15 de novembre del 2016

Un lobby de cuatro patas


El meu article publicat al Blog Derecho de los Animales del Consejo General de la Abogacía Española el 11/11/2016

Artículo  

 
"Caminando solo irás más rápido, pero acompañado llegarás más lejos" (Proverbio africano)

A menudo nos preguntamos qué fuerzas se conjuran tras los fenómenos sociales que nos hacen avanzar como sociedad y nos conducen al progreso y a la civilización. Los libros de historia analizaran, dentro de unos años, qué circunstancias hicieron posible un hito histórico del siglo XXI: Conseguir una sociedad concienciada con el bienestar animal. Y los investigadores descubrirán que este logro no fue más que el resultado de las sinergias entre personas de diferentes grupos sociales, académicos, científicos e institucionales que unieron sus fuerzas de forma totalmente altruista y vocacional con un único objetivo: humanizar el trato que dispensamos al resto de las especies. 


Porque la sociedad depende de la diversidad de organismos con los que compartimos el planeta. Y porque asumir el reto de la biodiversidad es una de las grandes asignaturas pendientes de la humanidad. Y porque este reto sólo se conseguirá si somos capaces de crear un lobby o grupo de presión suficientemente fuerte como para cambiar las cosas. Porque, por mucho que exista la justicia, si no se produce un cambio de actitud en las personas que son responsables de aquellas cosas que no funcionan, será muy difícil arreglarlas.

Pero ¿en qué consiste exactamente la labor del lobista? Un lobby animalista representa intereses de colectivos dedicados a la lucha contra la violencia y el maltrato animal.  En Barcelona, el 27 y 28 de octubre, durante el I Encuentro de las Comisiones de Protección de los Derechos de los Animales organizado por el Colegio de la Abogacía de Barcelona –pionero en la materia- se han sentado las bases para la creación de un nuevo lobby contra el maltrato animal, formado por todas las Comisiones de Derecho Animal de los Colegios de Abogados Españoles, que ya son más de veinte.  La idea es influir en la agenda de administraciones públicas a través de la elaboración de informes y dossieres, que serán presentados en reuniones con todos los actores implicados en un proceso de decisión. Primero hay que preparar un planteamiento estratégico, en el que se clarificarán los objetivos de cada actuación. Luego se estudia el marco legal, a los interlocutores y a los posibles aliados en la causa. Finalmente se presenta el mensaje a través de reuniones con las administraciones implicadas en la causa y con poder de decisión. El objetivo: convencerles de que sólo aquellas actuaciones avaladas por nuestras comisiones van a tener una amplia aprobación social. 

El alteo del pato que provocó la tormenta
 
La energía, el tiempo, el trabajo y los esfuerzos que invierten las personas que, de forma totalmente altruista, trabajan para conseguirlo, se ve recompensada cada vez que se alcanza un objetivo, por pequeño que sea. No es fácil, y a veces hacen falta auténticas conjuras del destino para que empiece a moverse algo. Es aquello del aleteo de una mariposa en Pekín que provoca una tormenta en Nueva York. Una pequeña muestra es lo que sucedió el verano de 2015 en Roses (Girona) con la anacrónica 'caza a nado de patos'. Hacía 97 años que se celebraba durante la fiesta mayor del municipio, y sus organizadores ya anunciaban, satisfechos, que pronto alcanzaría el grado de 'tradición centenaria'. Y es que, hace casi un siglo, quien tenía la suerte de ‘cazar’ un pato a nado, tenía la comida asegurado en la mesa. Hoy en día, sin embargo, ninguno de los participantes en la 'fiesta' lo hacían para poder comer, pues ni siquiera se los podían llevar a casa desde que la Ley de Protección de los Animales prohibió hacer donación de ellos como premio.

Hay quien espera que las cosas acaben cayendo por su propio peso. Pero en este caso fue necesario poner en marcha las cuatro patas del lobby animalista para acabar con un espectáculo tan absurdo, lamentable y cruel como es tirar una cincuentena de patos vivos al mar, desde una barca, para que la gente los persiga, nadando, simplemente por diversión. La "pata activista", la más vistosa, fue clave en este caso: sin el vídeo, que se hizo viral y dio la vuelta al mundo (*), grabado por la activista a quien una de las participantes estrelló un pato vivo contra la cámara, todo hubiera sido más difícil. Nunca hasta entonces se había podido demostrar que se maltratara a los patos que se usaban durante la acosada, por mucho que personas como yo piensen que el acto en sí ya supone un caso claro de maltrato.

El vídeo potenció una masiva recogida de firmas en change.org que se extendió como la pólvora, logrando en pocos días miles de firmas pidiendo la supresión del acto y motivando las primeras denuncias. Entonces entró en acción la "pata jurídica", representada por las Comisiones de Protección de los Derechos de los Animales de los Colegios de Abogados, que contactaron con los representantes municipales para advertirles de la incorrección ética y legal en que incurre un Ayuntamiento que autoriza este tipo de espectáculos: Circulaba por Internet un documento firmado por 80.000 personas asegurando que este espectáculo hería su sensibilidad. Mientras tanto, la "pata mediática" iba haciendo su trabajo, y la caza de patos a nado de Roses empezaba a traspasar fronteras. Medios de comunicación de países como el Reino Unido, Francia, Sudamérica, Rusia, la India e incluso de China se hacían eco, y la noticia daba la vuelta al mundo. Faltaba sólo una pata, la más difícil de alcanzar: la "pata política". Y digo difícil porque no siempre se encuentran políticos valientes, dispuestos a poner sus valores por delante de sus intereses políticos. Pero en Roses la pata política también funcionó, y con las cuatro patas ya se puede empezar a caminar sin cojear. Una moción presentada por el grupo municipal “Gent del Poble”, pidiendo la supresión de patos y vaquillas de los actos festivos del municipio, logró la aprobación del pleno del Ayuntamiento: Roses se declaraba ‘municipio respetuoso con los animales’. No tardaron en llegarle los reconocimientos, especialmente a nivel mediático.

Por eso es una buena noticia que cada vez más Colegios de Abogados se sumen a la causa, porque, como reza un viejo proverbio africano “Caminando solo irás más rápido, pero acompañado llegarás más lejos”.



Magda Pujol, periodista
Coordinadora de Comunicación de las Comisiones de Protección de los Derechos de los Animales de los Colegios de Abogados de Catalunya y colaboradora de la CPDA ICA Girona

dimecres, 24 d’agost del 2016

Fractura i sensibilitat


El meu article publicat al Setmanari de l'Alt Empordà el 23/08/16



De tradicions, els llibres d’història en van plens. Formen part del nostre passat i l’evolució dels nostres valors, allò que ens fa forts com a societat, provoca que perdurin en el temps, s’actualitzin o es perdin. No es tracta d’oblidar, perquè la història com a poble és la suma de les decisions que hem pres i de tot allò que hem viscut i ens ha passat. Però a vegades cal passar pàgina. Literalment.

Personalment, m’enorgulleix que Roses hagi guardat en el calaix de la història dues activitats de la festa major -una de tradicional i una altra d’importada per un clientelisme mal entès- que xocaven frontalment amb els valors cívics que ens correspon transmetre als ciutadans, a les noves generacions i als milers de visitants d’arreu del món que, en ple mes d’agost, passen pel municipi.

Sí, enguany no hi ha hagut empaitada d’ànecs ni vaquetes a Roses i la festa major s’ha celebrat igualment amb un èxit de públic i de diversió. No és un cas aïllat. A Olot ja no es faran correbous, a Torroella de Montgrí aquest serà l’últim any, i a Alcanar ja no s’han dedicat a llençar bous al mar, per posar només uns exemples. Són petits avenços socials que, en el cas de Roses, s’han produït gràcies a decisions polítiques valentes o, fins i tot, difícils. Però, per sobre de tot, necessàries perquè ningú entén que, en ple segle XXI, es puguin utilitzar animals per divertiment dels humans. Com si tots no fóssim éssers vius. Com si el respecte hagués de dependre de l’espècie.

La festa major rosinca del 2016 ja ha quedat escrita en una nova pàgina dels llibres d’història. Sense ànecs ni vaquetes, però amb tobogans aquàtics, castellers, barraques, cercaviles i Miquelets. Una festa viva per a tothom. I sense cap fractura social, com alguns alarmistes vaticinaven des dels seus púlpits. Segurament no s’havien adonat que la fractura existia abans, però no era social, era de sensibilitat. I avui feliçment guarida.


dissabte, 5 de març del 2016

L’evolució és imparable


El meu article publicat al Diari de Girona el 4/03/16



Charles Darwin va teoritzar en el seu documentat treball sobre l’evolució de l’espècie que l’ésser humà formava part del regne animal com una espècie més que havia evolucionat al llarg del temps. Dos-cents anys després, debats religiosos a banda, la comunitat científica valida aquesta tesi i certifica que l’home, en la seva teoria evolutiva, està al mateix nivell que la resta d’espècies animals. Ni per sobre ni, evidentment, per sota, sinó al mateix nivell.

La revolució que va suposar el darwinisme des del punt de vista biològic no ha tingut, però, el mateix efecte en l’àmbit sociològic. Si dins la mateixa espècie humana n’hi ha que es consideren superiors als altres per qüestions banals com el color de la pell o l’origen cultural, és evident que la ‘ceguesa’ intel·lectual s’agreuja encara més quan diferenciem entre el que col·loquialment anomenem persones i animals.

Afortunadament, al segle XXI l’evolució de l’espècie també és social i aquest és un símptoma de normalitat. La decisió de l’Ajuntament de Roses de declarar el municipi com a vila respectuosa amb els animals i prohibir activitats com l’empaitada d’ànecs o els correbous és un símptoma que l’evolució és imparable, però també ens ha de fer reflexionar sobre els nostres valors i, sobretot, els que volem transmetre.

Una activitat lúdica que utilitza animals per pura diversió dels humans va contra l’evolució i lesiona una ciutadania que es vol sentir moderna i amb principis. No hi ha tradició que se sustenti en aquests paràmetres més propis, si em permeteu, de l’edat de pedra. El respecte cap a un altre ésser ha de ser avui un fet irrenunciable, sigui blanc o negre; o camini amb dues o quatre potes. No podem dubtar d’aquest principi amb l’excusa de tradicions que porten 50, 100 o 200 anys entre nosaltres. Ha d’arribar el moment del canvi, d’aquell gest real que serveix per canviar les coses.

Això és el que ha passat ara a Roses amb la moció aprovada per l’Ajuntament. És cert que amb un resultat ajustat, però fa només un any ningú es podia imaginar que avui seríem on som. Això ha estat possible gràcies a la perseverança de moltes persones que han lluitat i defensat la necessitat de fer aquest pas endavant, començant pel regidor de Festes de l’Ajuntament i impulsor de la moció, Francesc Giner, i per la resta de regidors, inclosa l’alcaldessa, Montse Mindan, que hi van donar suport, o per qui es va abstenir, sigui per principis o per responsabilitat política. Ells són els protagonistes valents que han pres una decisió que va més enllà d’autoritzar o suprimir una activitat del segle passat –en tots els sentits de l’expressió-, sinó que senten les bases d’un nou model de societat rosinca, més ètica i rica. I cap retret pels polítics que encara no han fet aquest pas, inclòs aquell que va canviar d’opinió a l’últim minut, ni pels promotors de les activitats amb animals. L’evolució és imparable, i només és qüestió de temps

dimecres, 2 de setembre del 2015

Dels ‘sàpiens’ als ànecs: evolucionem



El meu article d’opinió sobre l’empaitada d’ànecs de Roses publicat al Diari de Girona el 18/08/15

Sovint, quan es parla d’activitats amb animals, la polèmica se centra en el fet de si hi ha algun tipus de maltractament o no. Però aquest és un debat antic, del segle passat. No té cap sentit discutir si llençar cinquanta ànecs al mar perquè, per diversió, la gent els hagi d’empaitar suposa algun tipus de maltractament. Cadascú amb la seva consciència. Jo tinc clar que sí, però entenc que aquest és un tema de sensibilitats i tothom té la seva. A Espanya, l’anterior cap d’Estat es dedicava a matar elefants a trets en les seves estones  lliures, i encara hi havia gent que el defensava!

El debat del segle XXI al voltant d’activitats com l’empaitada d’ànecs de la Festa Major de Roses és, al final, un debat sobre modernitat i valors. En una societat que vol ser moderna, europea i amb principis, cal seguir utilitzant animals per a divertir-se una estona? Aquí és on hem de reflexionar, més enllà de si es tracten més bé o més malament. Perquè, on és la frontera entre el bon tracte i el mal tracte? Qui la decideix? Els organitzadors? Els què ens hi oposem? Les autoritats?

Vivim una època en la què hem posat en crisi molts excessos del passat. Començant per l’economia, però també en la manera de viure, de relacionar-se i d’entendre els valors que ens han de caracteritzar com a societat oberta i progressista. Difícilment encaixen en aquest model de futur les activitats en les quals s’utilitzen animals com a diversió. Per més bona fe que hi posin els qui les organitzen, són actes que xoquen amb els valors que s’imposen avui arreu d’Europa, a les societats més avançades. Personalment, em dol que la meva ciutat, referent turístic mundial i, amb el permís dels cadaquesencs, capital del parc natural del Cap de Creus, segueixi ancorada en el passat.

És cert que l’empaitada d’ànecs de Roses fa 97 anys que es fa. Que no ha canviat res des d’aleshores? Que vivim igual que fa 97 anys? Ara que volem construir un país nou; ara que a Catalunya, amb un ampli consens, s’han aconseguit suprimir les curses de braus o els espectacles amb animals al circ... tenim l’oportunitat de refundar l’empaitada d’ànecs i demostrar al món, i a les noves generacions, que Roses també vol ser un municipi respectuós, modern i amb valors. Pensem tots plegats en la manera de mantenir una tradició, però fem-ho sense animals, amb respecte. No hi ha d’haver ni guanyadors ni perdedors. Només hem d’evolucionar, com hem fet els ‘sàpiens’ des de l’origen de la humanitat.


Magda Pujol
Periodista i psicòloga

dissabte, 13 de juny del 2015

El ’30 minuts’ Premi Valor 2015 de l’Advocacia Catalana al Periodisme Social i d’Investigació

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Les meves reflexions arran del Premi Valor 2015 de l'Advocacia Catalana al '30 minuts' 

Quan parlem de Valors ens venen al cap tots aquells valors relacionats amb els drets humans. Per això, a l'hora de fer prendre consciència a la societat de la necessitat de defensar-los, cobra especial importància el periodisme, en totes les seves vessants. Però les notícies són fugisseres, i s'esvaeixen a cop de titular, o fins i tot, avui en dia, a cop de tuit. Per això necessitem un periodisme que ens faci reflexionar en profunditat sobre el que està passant i sobre les seves conseqüències, en clau d'anàlisi i amb esperit crític. I això és el que ens ofereix el ‘30 minuts’. Són molts els reportatges que ens han obert els ulls en aquests 30 anys, prop de 1.600, i pot semblar injust citar-ne només uns quants perquè tots han obert una petita finestra a les nostres ments. Tots ens han impactat més o menys, en funció dels nostres propis valors. El gremi de l’Advocacia ha d'agrair especialment el 30 minuts dedicat a les taxes judicials, en la producció del qual l'Advocacia Catalana hi va col·laborar, i que va servir com un element més de pressió a l'hora d'eliminar-les. 

Més recentment hem pogut veure ‘El cos del delicte’ d’interès judicial sobre el cas Ramon Laso, el primer condemnat per doble homicidi sense proves directes. Quan als estudiants de Drets se’ls advertia que “sense cos no hi ha delicte”, poc es podien imaginar que el reportatge de la Fàtima Llambrich i Guillem Prieto desmuntaria aquest mite.

Ara mateix recordo tants i tants bons reportatges relacionats amb temes d'estrangeria, trata de persones, violència de gènere, prostitució, drets dels menors.... Recordo especialment el cas d’Ivie Okundaye, una jove nigeriana explotada sexualment a la Jonquera que va ser atropellada mortalment el 2010. El seu cas desvetlla el mètode d'esclavatge, a través del ritual del vudú, de la prostitució d'origen nigerià al nostre país i a Europa.  L’Ivie era una víctima de la trata d'éssers humans amb finalitats d'explotació sexual, per tant no exercia la prostitució sinó que estava explotada sexualment. D’aquí l’interès d’aquest reportatge de l’Anna Teixidor i en Marc Faro, que desvetlla la cara oculta de la prostitució. I és que si un tema és tristament de rabiosa actualitat, i de forma persistent, és l'èxode de milions de persones en tot el món que marxen de països immersos en conflictes o que no respecten els drets humans, èxodes que poden acabar en autèntiques tragèdies, com les viscudes aquests darrers mesos a la Mediterrània, molt a prop nostre. Tot per assolir un objectiu tan bàsic com és viure en llibertat. Un tema sense data de caducitat que, molt encertadament, va centrar el programa commemoratiu dels 30 anys del 30 minuts, afegint-li un valor de visionari.

Amb aquest Premi que ha recollit el director del programa, l’Eduard Sanjuán, en nom de tot l’equip, l’Advocacia Catalana vol agrair la tasca que duen a terme els mitjans de comunicació a l’hora de fer prendre consciència del que passa al nostre voltant i de despertar l'ànima crítica cap a un sistema que tolera situacions intolerables, d'obrir-nos els ulls i d'ajudar-nos a construir un món millor. Perquè una imatge val més que mil paraules. Enhorabona al ’30 minuts’ i per molts anys més.

dimarts, 3 de febrer del 2015

Entrevista a Montse Mindan, a "L'Hora de l'alcaldessa" d'Empordà TV: 'Roses no es pot permetre el luxe de perdre El Bulli Foundation'



L'anunci de Ferran Adrià d'aturar el projecte d'ampliació de El Bulli Foundation en espera que es resolguin les al·legacions presentades per les entitats ecologistes, centra l'entrevista del 23 de gener del 2015 a l'alcaldessa de Roses, Montse Mindan, al programa "L'hora de l'alcalde" d'Empordà TV. A la meva pregunta sobre si es planteja la possibilitat que Roses pugui perdre l'oportunitat d'albergar El Bulli Foundation (minut 09:22), l'alcaldessa és rotunda: 'No, Roses no es pot permetre el luxe de perdre això'' (minut 09.40).
Podeu veure l'entrevista sencera aquí entrevista L'hora de l'alcaldessa